Corporación de Fútbol de la Universidad de Chile

Hinchada: Los De Abajo

 

Por El Maguila

La Prehistoria

Promediando la decada del setenta, La U venía saliendo de una serie de pobres campañas en el Campeonato Nacional, sólo la mística y el orgullo del equipo y sus hinchas impidieron que la popularidad alcanzada durante los años del Ballet Azul mermara significativamente. El arrastre del León en esos años alcanzó su punto más alto durante el campeonato del '76, en que La U se alzó con el mejor promedio de público tanto de local como visitante. La hinchada, desde siempre una de las más creativas del país, tenía una organización reconocida por el Club, la Barra Oficial, y un estilo que ya estaba fuertemente influenciado por las hinchadas argentinas. Ver el partido de pie, alentar todo el partido usando bombos y portando banderas fueron características introducidas en Chile por la hinchada del León y prontamente copiadas por la contra. Ya entonces era la mejor y más seguidora hinchada de Chile.

El carisma de la hinchada y la mejoría en el rendimiento del equipo a fines de los setenta e inicios de los ochenta aumentaron mucho la convocatoria del equipo y lo consolidaron en el afecto popular, dándole una composición social heterogénea y pluriclasista que no abandonaría jamás. Sin embargo, a pesar de la influencia argentina ya mencionada, en realidad la hinchada tenía un perfil muy distinto al de las barras bravas argentinas, aún los antagonismos entre hinchadas no estaban marcados por la constante de la violencia, que hacía aparición muy ocasionalmente, y en la cancha las fuerzas de unos y otros se confrontaban, más que en los cantos, en los ce-hache-ís. Recuerdo la imagen del Bigote, un hincha que para mi simboliza el espíritu de esos años y que era al que la gente pedía para los ce-hache-ís, tenía un gran bozarrón que se hacia escuchar en todo el sector sur-oriente, que era el que copaba el León en esos años ... decía que recuerdo la imagen del Bigote porque una tarde, tendría unos doce años, habiamos perdido, volvía a casa caminando por la Alameda con mi bandera azul enrrollada y cabisbajo, cuando escucho que me dicen "¡Desenrrolla la bandera cabroooh! ¡hay que estar orgulloso por La U!" ... era el Bigote, ¡grande Bigote! ... creo que además de subirme el ánimo a ese pequeño incidente le debo que mi pasión por el glorioso León no flaqueara nunca más.

El tiempo pasó ... pasó el Bigote y llegó el Mono, pasaron las banderas y llegaron las grandes banderas, y luego la bandera gigante y una popularidad que trajo a una nueva generación de bullangueros al León. Y llegaron tiempos de crisis, de administraciones desastrozas al club (Molina, Rodriguez y cia.) y malas campañas, divisiones, que también alcanzaron a la hinchada. Era la segunda mitad de los años ochenta y la Barra Oficial presentaba algunos síntomas de aburguesamiento, falta de independencia frente a los dirigentes del club, crisis generacional y decadencia en la conducción.

El primer síntoma de que las cosas no andaban bien en la hinchada se vivió a fines del '87 y comienzos del '88, cuando un grupo minoritario de la Barra Oficial, opositor a Waldo Green se separa y forma la barra Mis Dos Amores. Este grupo, muy pequeño por lo general (normalmente no superaban la media docena de hinchas, salvo en los clásicos, en que congregaban a un centenar de personas bajo el marcador) poseía un importante apoyo económico, siendo identificado como aquel que había seguido a la selección chilena a la Copa América y los Juegos Panamericanos Bs. As. - Córdoba - Indianápolis, según rezaba su bandera). Las relaciones de este grupo con la Barra Oficial siempre fueron pésimas ... incluso una tarde en Santa Laura hubo trompadas por un lío de trapos (creo que la gente de Mis Dos Amores tapó una bandera de la Filial Maipú con uno propio).


El Origen

A partir de la segunda mitad del año '87 empezó a cobrar notoriedad un grupo de hinchas más jóvenes que el promedio de la Barra Oficial, que introdujo una gran cantidad de cantos de hinchadas argentinas y que sobre el final de ese año se instaló en la parte baja de la vieja y gloriosa puerta J, bajo la Barra Oficial. De ese grupo, unos ocho inicialmente, pero de muy rápido crecimiento, recuerdo al Negro (Rodrigo Ojeda), al Alain Delón (luego Gunner) y al Kramer. En esos días, por iniciativa del Inglés, con quién nos juntabamos en la cancha todas las semanas por esa época, nos ubicamos en ese sector de la hinchada casi desde el principio.

El grupo estaba influenciado completamente por las Barras Bravas argentinas, recuerdo una de las banderas que decía "BARRA BRAVA BARRA AZUL", se extendió el uso de banderas colgadas desde las rejas hacia la hinchada y el uso de banderas con los colores de Boca, River y sobretodo de San Lorenzo. Ya en el '88 las banderas decían indistintamente "LOS DE ABAJO" y/o "DEVOTOS DEL BULLA" y el grupo incluía una población flotante de unas doscientas personas. La contra en tanto ya había imitado, como de costumbre, el estilo de Los De Abajo y la garra blanca (una de la docena de barras del indio por entonces) ya se ubicaba en la parte baja del estadio.

Durante ese año el León vivió su etapa más negra y en una campaña menos que mediocre, pero que normalmente no hubiera sido para el descenso, debió bajar de categoría. Durante ese año de vacas flacas, Los De Abajo afirmaron su personalidad y estilo, basado en una composición generacional claramente distinta a la de la Barra Oficial. Incluso, a fines de ese año y principios del '89, dieron muestras de su rebeldía e independencia, por ejemplo cambiándose de arco en Santa Laura para ver siempre a La U atacando, actitud que no caía muy bien en la Barra Oficial. Por otro lado, al hacer esto era común que quedaran próximos a la barra Mis Dos Amores, lo que generaba tensiones ... en una ocasión el Kramer, que ya por esos años tenía llegada sobre parte del grupo, sobretodo los más chicos, obligó a la gente a ponerse en un codo de Santa Laura para quedar lejos de aquellos mientras los insultaba bastante florido ... obviamente no se compartían los cantos.


La Ruptura

Durante el año '88 la rivalidad entre las hinchadas, en especial entre las del León y el indio, tomó características distintas a las de otras épocas, fue en este año que se popularizó la captura de trofeos (trapos de la contra) para luego exhibirlos o destruirlos. Junto con esto se producen los primeros hechos de violencia entre hinchadas, durante la Copa de la Amistad (diciembre del '88) disputada en Santa Laura por el León, el indio, el beato y el panadero (breve sisma en el fútbol nacional) la garrablanca atacó con cuchillos a la entonces Barra Oficial capturando un viejo lienzo. Este hecho traería consecuencias bastante despues.

La tensión entre las hinchadas del León y el indio no hizo sino crecer a partir de ahí. Poco después, el 11 de enero del '89, con la U peleando el descenso, se jugó el superclásico con victoria del León 3x0 ... la reacción de los pungas albos es romper los tablones y rejas del sector norte del Nacional.

La forma de responder a estas agresiones y provocaciones de la contra son las que terminan por separar las aguas entre Los De Abajo y la estructura dirigente de la Barra Oficial. Mientras los primeros son partidarios de la captura de trofeos y la autodefensa, los segundos prefieren no comprometer su cuota de poder al interior del club (chuncho Martínez, su presidente, es parte de la dirección de Waldo Green) y se mantienen dentro de la "legalidad".

Durante el partido jugado el 25 de mayo del '89, por la Copa Digeder (Apertura) Los De Abajo capturan dos trapos del indio, uno de ellos de 5 x 3,5 mts, el otro más pequeño lo obtiene el Inglés en los pasillos interiores (en esa época se ubicaban muchos indios en parte del sector sur), y son exhibidos como trofeos en los partidos siguientes, en La Cisterna, frente a Palestino y en el Nacional, frente a Audax. Al jugarse el clásico con el beato se produce el incidente decisivo, en el entretiempo un grupo de la Barra Oficial intenta descolgar los trapos de la reja para requisarlos y devolverlos a la contra de acuerdo a una negociación que han realizado por su cuenta, Los De Abajo se niegan y comienza un duro forcejeo que termina con un trapo para cada bando y la decisión de Los De Abajo, en ese momento unos doscientos, de abandonar el sector de la puerta J y el traslado al costado opuesto de la popular sur, mas allá de donde se ubicaban Mis Dos Amores. Ese día, el 18 de junio de 1989, Los De Abajo nacen como hinchada independiente, nunca más se reunificarían.

Curiosamente el trapo de la discordia finalmente fue devuelto por mediación de un periodista de la radio Chilena y tras amenazas de buchones de la Barra Oficial de hacer una denuncia a la policía.

Hay muchos mitos entorno a la creación de LDA, y versiones poco fidedignas de la participación de algunos de los actores ... hay quienes dicen que LDA se originó de Mis Dos Amores, pero yo soy testigo que estos se integraron a Los De Abajo recién un par de partidos después de la ruptura ... si bien fue bastante beneficioso, llegó el primer bombo de LDA y el primer lienzo, donado por el Walter (con la propaganda de Aclopados Walter) y los primeros gorros fabricados por el Tata (el papá del Walter) ... pero las cosas deben quedar en su justo lugar ... los fundadores fueron los Devotos del Bulla y el Kramer y su gente. Sobre el Kramer hay un hecho que pocos recuerdan, poco después de la ruptura, el Kramer se movía indistintamente entre LDA y la Barra Oficial, lo que enojó al Negro que se peleó con él y por ese motivo el Kramer volvió al sector de la Barra Oficial, aunque por un periodo bastante corto ... la Barra Oficial tenía sus días contados.

En esa época, en todo caso los grupos predominantes fueron esos tres, los Devotos del Bulla, Mis Dos Amores e Independencia (Kramer).


El año que vivimos el ascenso

Fue durante la campaña del ascenso del año '89 que LDA se consolidó como la hinchada indiscutible del León. De un número que fluctuaba entre los cincuenta y los doscientos en los primeros partidos hasta los dos millares de hinchas que ya agrupaba al término de ese año.

El crecimiento de Los De Abajo no fue gratuito, la mayoría de los hinchas azules supero lentamente la inercia de la Barra Oficial y la desconfianza que provocaba la mala prensa de LDA, y fue acercandose una cantidad cada vez mayor de gente muy joven atraídos por el carísma y la lealtad a toda prueba de esta hinchada.

A poco andar, las diferencias entre unos y otros quedaron expuestas, el 9 de julio del '89 la U enfrento a Colchagua por la 4ta. fecha del campeonato de segunda división. Fue por la mañana, en Santa laura, bajo la lluvia, el mismo día que indios y beatos jugaban las semifinales de la Copa Digeder, con la U haciendo un mal comienzo de torneo. Esa mañana la U perdió 0x3 con el huaso ante seis mil personas, con la barra oficial casi en silencio, ese día 50 hinchas de LDA cantaron el "...aunque ganes o pierdas no me importa una mierda!!! ... " durante 10, 15, 20 minutos en el segundo tiempo bajo la lluvia con el partido sentenciado ... siempre me asistió la convicción de que ese día comenzó el retorno a primera ... también fue el día que algunos jugadores empezaron a saludar a LDA.

Las expediciones a provincia eran heróicas, se viajaba en un bus y se vendían pasajes a otros hinchas para completar la cuota y financiar el viaje. No se utilizaba la tribuna visitante (la usaba la Barra Oficial) por lo que se quedaba mucho más expuestos, hubo agresiones en Lota, Valparaiso y Chillán. Lo de Lota fue salvaje y provocó una venganza que, por error, terminó con los vidrios del bus de Magallanes rotos una tarde en Plaza Chacabuco.

Ya por entonces la actitud de la policía era de abierta discriminación a LDA, y la prensa amarilla (capitaneada por la revista Minuto 90), de la pluma de periodistas mediocres, se refería en términos de vándalos a los hinchas del León y pedían más represión ... esa fue siempre la única respuesta que encontró la pasión azul de parte de los defensores del espectáculo".

El número de bullangueros crecía y la colección de trofeos y canciones también, un canto nacido ese año y que acompañaría a LDA hasta el término del campeonato fue aquel de "...yo oí del Ballet cuando era pendejo y desde aquellos tiempos que lo voy siguiendo ...", letra desvirtuada con el paso de los años y el mal oido de los bullangueros.

Finalmente, para el día del ascenso, 15 de enero del '90, Los De Abajo coparon Curicó y dieron la vuelta en la cancha con el equipo. Luego, el 27 de enero, festejarían el campeonato ante Palestino, copando el sector bajo el tablero marcador del Nacional, sector que nunca abandonarían. Por entonces, Los De Abajo ya eran un espectáculo en si mismos.


El Kramer

Voy a detenerme brevemente para mencionar al Kramer, símbolo y (hacia afuera al menos) líder de Los De Abajo. La verdad es que el mito del Kramer se empezó a escribir casi junto con la historía de LDA, de él se cuentan muchas historias como que una tarde en Santa Laura llegaron algunos indios a pelar un trapo y Kramer agarró a uno y le dió de ladrillazos en la cabeza hasta que se lo quitaron de las manos ... o aquella vez en La Cisterna cuando Los De Abajo derribaron la reja y al Kramer lo pasaron a la Justicia Militar por agresión a Carabineros ... o la prohibición de salir del país debido a uno o varios de sus muchos juicios que le habría impedido viajar con el equipo en la CONMEBOL del '94 ... la verdad que las historias son muchas y no sé cuales serán realmente ciertas, pero a estas alturas poco importa, el Kramer ya es leyenda, para bien o para mal, y LDA no serían lo mismo sin él. Creo que lo único que no me tragué nunca, ni antes ni ahora es la forma en que los más pendejos le rinden pleitesía a él y a otros como el Anarkía, yo los respeto, pero creo que los verdaderos ídolos del León están dentro de la cancha y no en el tablón.


La masividad

A partir de esta década y pese a no hacer campañas destacadas el '90 y '91, la popularidad del León creció de la mano de Los De Abajo, para mí es claro que en esos años la pasión popular que desató la Azul se sostuvo exclusivamente de la creatividad y garra de LDA. La principal prueba es que desde entonces y en función de la ubicación de la hinchada, al centro bajo el marcador, los hinchas del León coparon la totalidad de la popular sur, desplazando la zona de nadie que existía entre el marcador y la Pacífico. A partir de entonces el equipo saluda a toda la galería sur.

Los de Abajo se multiplicaron y la Oficial se redujo hasta desaparecer, sin disputas ni peleas, de muerte natural, ya por el '92 el mismo chuncho Martínez reconocía que LDA eran la hinchada mas grande de Chile. Además, partir del '90 la U utiliza casi exclusivamente el Estadio Nacional para sus partidos de local lo que permite a LDA marcar el territorio y dejar claro a la contra que en Ñuñoa son visitantes ... a partir de entonces el indio no se mete de prepo con la hinchada azul y para cada superclásico ve como la marea azul copa la tribuna visitante del hoyo de Pedreros y le demuestra cual es la hinchada de más aguante. Dos veces Los De Abajo arriaron la bandera del indio en su canchita, muchas más reventaron la cancha de Pinochet y la dejaron en su estado natural ... siempre a medio hacer, desde hace 40 años!!!.

Como resultado del espectacular crecimiento de la hinchada azul en general y de LDA en particular, proliferaron los grupos de fanas del León identificados con banderas en las rejas del Nacional ... Independencia, Rencazul, Peñacul, Anormals (de la Quinta aNormal), Stealers, Los Vinachos, Alcoholist, etc. Sin embargo, creo que ninguno alcanzó tanta notoriedad como el Guachuneit, grupo anarquista con gran cantidad de seguidores que se popularizó con la campaña "Anula con la tula" en las elecciones nacionales del '96.


Grandes como el Ballet

A partir del '92 el León recuperó la senda de los triunfos y con ello el fenómeno azul copó todas las canchas del país, siendo desde entonces hasta ahora el equipo con mejores recaudaciones y promedios de público del país.

Los De Abajo crecieron a nivel nacional y ahora en todas las canchas donde juegue el León la sigla LDA cuelga de los alambrados, y ya no son sólo los que lo siguen desde Santiago, hay miles en provincias que son de Abajo y tienen el mismo aguante.

El año más espectacular fue el '94, el de la octava estrella, nunca fue superada la hinchada, fue local en todas las canchas y dió el recibimiento más espectacular que se haya visto en canchas chilenas a un equipo de fútbol la tarde que ganamos al beato 1x0 con gol de Salas. Esa tarde la cancha estaba llena cuatro horas antes del clásico, menos el sector visitante claro (nunca han sido capaces de llenarlo) y el equipo fue recibido con una espectacular nube de papelitos, miles de globos, humo azul y rojo y pirotécnia ... el espectáculo de esta hinchada nunca ha sido ni será igualado, aunque a la contra le duela.

Ese año quizo la historia que la U se consagrara campeón en mitad del desierto, en la cancha de El Salvador, pero eso no impidió que doce mil hinchas azules coparan la ciudad/campamento ... viajaron en buses, micros, autos, a dedo, con lo puesto en muchos casos, sólo con la pasión azul como energía para la travesía. Y a pesar que la represión policial quizo poner freno a la fiesta, y aunque no tuve la alegría de participar de ese viaje histórico, tengo el testimonio de que aquello fue más que un festejo un desahogo después de veinticinco años de pálida ... una merecida recompenza para la hinchada más leal y para el único equipo con pasta de grande en Chile.


Las expediciones internacionales

Con la vuelta del León a los torneos internacionales, ya son muchas las canchas del mundo que han conocido la pasión de Los De Abajo. Santa Cruz de La Sierra, Buenos Aires (Nuevo Gasómetro y Monumental), Montevideo (Centenario y Parque Central), Bogotá, Medellín, Sao Paulo, Rio de Janeiro, Guayaquil, Mendoza y otras han sido recorridas por los hinchas del León.

Las primeras expediciones comenzaron con la Copa Conmebol del '94, los rivales fueron Oriente Petrolero, San Lorenzo de Almagro y Peñarol en las distintas fases. En Bolivia hubo agresiones con petardos y pedradas, pero el baile que les dió el León en la cancha (cinco pepas) hizo que los bolivianos terminaran aplaudiendo. En el Nuevo Gasómetro, de acuerdo al relato del Negro, Los De Abajo hicieron sentir al equipo local, cantaron mas que la hinchada azulgrana y los hinchas argentinos se sorprendieron primero de ver a una hinchada extranjera instalarse con sus banderas a alentar a su equipo en canchas argentinas, y en segundo lugar de la forma en que coparon un boliche en pleno Bajo Flores (barrio bravo como pocos) a beber cerveza como hace mucho tiempo no se veía por esos pagos.

Para la Copa del '94 el destino fue Colombia, los rivales Millonarios y Atlético Nacional. En esta ocasión pasó a la historia la bandera "Sin dios ni ley" con la cara del Ché, captada por largo rato por la televisión colombiana en Bogotá.

Para la Copa del '95, la con mas historia, los primeros rivales fueron brasileños. Tanto con Corinthians como con Botafogo no hubo incidentes entre hinchadas, incluso hubo intercambio de souvenirs (remeras, gorros, etc.). Pero con Botafogo el Kramer agregó una más a su lista de detenciones al ser apresado antes del partido por invasión de cancha ... crece la leyenda!! ... y en este partido, de poco público, el León se dió el gusto de jugar de "local" con el aliento incesante de su hinchada.

En la fase siguiente, el rival fue Defensor de Montevideo, el partido se jugó en la cancha de Nacional (Parque Central) y hasta allá llegó un nutrido grupo de hinchas del León para hacerse notar con sus cantos. De este partido escuché la siguiente anécdota, un chico de dieciocho o diecinueve años, salió esa tarde de casa para "ir a ver el partido a lo de un amigo", muy tarde, ya de madrugada, regresó como si nada a casa pero con un llamativo moretón, cuando sus viejos le consultaron al respecto contestó "ah, es que al final fuimos a ver el partido a Montevideo y hubo una pelea" ... y era cierto, había viajado en avión a ver el partido.

Luego fue Barcelona de Guayaquil, con una presencia muy pequeña de hinchas y cero protección policial. Resultado: clasificados pero con un bullanguero con la cabeza partida de una pedrada.

Es notorio que en Chile la policía reprime a las hinchadas locales mientras que en el extranjero la policia mira para el lado o reprime a los visitantes y en eso lo que paso con River. En Santiago "los borrachos del tablón" (nombre de la barra brava gallina) rompieron lo que quisieron y atacaron a las viejitas de la platea Pacífico en medio de la absoluta pasividad de los pacos, que sólo reprimían a nuestros hinchas, en circunstancias que a la salida tres gallinas emboscaron y apuñalaron a un chico que esperaba la micro en una esquina absolutamente solo. En el gallinero la historia fué muy diferente, lo que pasó ese día lo vió todo el mundo y fue una vergüenza pero puedo agregar algunas cosas que no todo el mundo supo. El hincha más golpeado ese día, el que mostró la televisión con cinco gorilas de la Federal pateándolo en el suelo, fue el mismo que recibió la pedrada en Guayaquil. La gresca en los pasillos interiores del gallinero fue mucho peor y ahí salieron varios canas contusos. Un policía argentino apuñaló en un pie a un hincha azul. Las gallinas nunca se trenzaron con Los De Abajo en un cuerpo a cuerpo, al final son un montón de cobardes tirapiedras.


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